Citando su propio criterio la Dirección del Trabajo por medio del Ord. N°578 del 12 de febrero de 2019 fijó los criterios de distinción entre el arrendamiento de servicios con el vínculo laboral.

El pronuncimianto indicó que “al respecto, cabe considerar que la doctrina institucional vigente sobre la materia, contenida en Dictamen Nº 4893/303 de 20.09.1993, informa:

1.- Que la prestación de servicios de una enfermera o auxiliar de enfermería, en el domicilio del paciente, tiene por su naturaleza autonomía técnica y laboral, toda vez que, en él se aplican técnicas y procedimientos propios de una ciencia, arte u oficio.

2.- Que bajo tales condiciones, no se evidencian los supuestos de subordinación y dependencia que contempla en el artículo 7º del Código del Trabajo como elemento esencial de la relación laboral.

3.- Por tanto, tales servicios, revestirían el carácter de un contrato de arrendamiento de servicios regido por los artículos 2006 y siguientes del Código Civil”.

Añadió al efecto que “lo anterior, no impide a las partes celebrar un contrato de trabajo que regule la prestación de servicios, caso en el que deberán someterse a las normas contenidas en el Código del Trabajo, en particular, respecto a la limitación de la jornada laboral y el régimen de descanso -diario y semanal- a que tendrá derecho la trabajadora”.